
APRENDIZAJE ABIERTO En el aprendizaje abierto, independientemente de la distancia o de si la enseñanza es presencial, la toma de decisiones sobre el aprendizaje la toma el estudiante o los estudiantes mismos. Estas decisiones afectan a todos los aspectos del aprendizaje (Lewis y Spencer, 1986): si se realizará o no; qué aprendizaje (selección de contenido o destreza); cómo (métodos, media, itinerario); dónde aprender (lugar del aprendizaje); cuándo aprender (comienzo y fin, ritmo); a quién recurrir para solicitar ayuda (tutor, amigos, colegas, profesores,etc..); cómo será la valoración del aprendizaje (y la naturaleza del feed-back proporcionado); aprendizajes posteriores. El concepto de abierto en relación a las situaciones de aprendizaje (Binstead, 1987; Topham,1989), presenta dos dimensiones distintas:
1: Una que está relacionada con los determinantes administrativos relacionados con el concepto de distancia. Determinantes a los que el estudiante debe atenerse: asistencia a un lugar predeterminado, tiempo y número de sesiones, ser enseñado en grupo por el profesor, las reglas de la organización.
2: Otra dimensión del concepto está relacionada con la traslación de los determinantes educacionales: metas de aprendizaje especificadas muy ajustadas; secuencia de enseñanza y lugar; la estrategia para enseñar del profesor individual o de la organización. Dejar de aplicar tales determinantes termina en diseños educacionales cerrados. Para Binsted cada una de estas dos dimensiones pueden considerarse como un continuum, que irían configurando desde los materiales cerrados en situaciones de enseñanza presencial hasta materiales abiertos en enseñanza a distancia, pasando por materiales cerrados a distancia y materiales de caracter abierto para enseñanza de tipo presencial. Los materiales didácticos universitarios tienen que formar verdaderos paquetes didácticos integrados por audio, vídeo, diapositivas, textos y software. Estos materiales deben ser diseñados para un doble uso: tanto los estudiantes presenciales, como aquellos que no pueden estar físicamente presentes, conseguirán el acceso al aprendizaje a través de una variedad de medios y con la posibilidad de clases tutoriales y entrevistas personales (Lewis, 1988). Pero no solo los medios didácticos se ven afectados por la evolución tecnológica. La actual sociedad exige, ya, nuevos objetivos a la educación, gran parte de los cuales caen dentro del campo de actuación de la Universidad (Williams, 1988). Esta nueva perspectiva de la educación presenta los siguientes objetivos:
• Educación para el empleo: La sociedad necesitará fuerza de trabajo versatil, capaz de responder a las necesidades de una economía y una sociedad vertiginosamente cambiantes.
• Educación para la vida: Aprender a cómo vivir en el siglo XXI (entender el mundo y entenderse uno mismo)
• Educación para el mundo: Impacto de la ciencia y la tecnología en la sociedad.
• Educación para el autodesarrollo • Educación para el ocio.
La universidad debe sensibilizarse respecto de estos nuevos retos y proporcionar alternativas, algunas de las cuales, consideramos que pueden desarrollarse según modalidades de aprendizaje abierto. La versatilidad de los materiales mencionados, nos ha conducido a diseñar programas educativos en los que se contempla el uso de las instalaciones de la universidad, la explotación de los sistemas de cable, ya sea televisión, teléfono, videotex, la televión convencional o el satélite de difusión directa. Jesús Salinas Jaume Sureda Grupo de Tecnología Educativa. Dto. Ciencias de la Educación. Campus UIB. Universidad de las Islas Baleares. 07071. Palma de Mallorca.
